| Alcohol & Velocidad combinación letal |
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| escrito por Enrique Altazini | |
| martes, 25 de marzo de 2008 | |
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Trinchera popular: Estimados y como siempre muy queridos y respetados lectores, nuevamente la realidad nacional -pese a todas las medidas de prevención y seguridad implementadas- nos demuestran que la desobediencia y combinación de alcohol y velocidad es letal, por cuanto -sin duda alguna- toda ingesta alcohólica genera estados de ánimos y perturbación mental que en nada benefician al ser humano, degradando su existencia y menguando sus capacidades físicas y mentales, lo cual, sumado a la velocidad que permiten desarrollar los modernos automotores de hoy, y el mal estado general de las carreteras y autopistas, conforman un explosivo cóctel sumamente peligroso, de consecuencias casi epidémica en el todo el territorio nacional, muy especialmente en las temporadas de vacaciones colectivas, como Carnaval, Semana Santa, Agosto y los puentes de fiestas nacionales entre otras. Resulta sumamente incomprensible que se nos haga tan cuesta arriba interpretar y aceptar el esfuerzo y empeño que años tras años le ponen las autoridades y sus aliados los voluntarios, a los operativos nacionales por preservar nuestras vidas y bienes. También resulta incomprensible que en cada período de asueto los venezolanos nos lancemos por aire, tierra o mar, en un loco frenesí por llegar antes del tiempo, sin pensar que andamos vehículos, naves y aeronaves que son mecánicas y sus partes pueden fallar y causar una tragedia. Por otra parte, el no pensar que cuando salimos de vacaciones, normalmente lo hacemos con nuestra propia familia, y que a la hora de un siniestro posiblemente involucraremos también a otras familias ajenas a nuestra irresponsabilidad, convirtiendo en más grande la tragedia. Pareciera que el mensaje de las autoridades en cuanto a reducir la velocidad, en cuanto a no consumir licor mientras manejamos, en cuanto a colocarnos el cinturón de seguridad, en cuanto a observar las recomendaciones que ellos nos dan, nos estimula el cerebro al revés, porque siempre terminamos haciendo lo contrario. Dice el sabio refranero popular que no hay peor sordo que aquel que no quiere oír, ni peor ciego que aquel que no quiere ver. Mientras una gran mayoría de nosotros sigamos pensando que la vida es un juego, pues así mismo como un juego esta se nos escapará de las manos. Desde esta tribuna de libre expresión y solidaridad total con la comunidad, así como otras tantas veces lo he hecho, hago un llamado a mis congéneres para que asumamos con responsabilidad las riendas de nuestro propio destino, pues Venezuela nos necesita a todos sanos y salvos. |
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