| Las Caras |
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| escrito por Carlos Vicente Torrealba | |
| miércoles, 05 de marzo de 2008 | |
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Que fácil puede acabar todo lo que se ha querido construir tan solo por no medir las consecuencias y seguir la bulla de los lobos, que al final son simples cachorros que se echaran como siempre ante un nuevo amo. Todos conocemos que gran parte de nuestra historia republicana se ha escrito en los campos de batalla, la mayoría de ellas por los más altos intereses de la patria, la nobleza, la justicia y la libertad; generaciones enteras se han sacrificado por su pueblo, por sueños heroicos, pero jamás por nada y menos por tan poco. Hoy vivimos un hecho inédito en nuestra historia, curioso, absurdo y quizás sumamente grave para todas las partes en este penoso conflicto, donde todos tenemos más que perder que ganar en un mundo globalizado e interdependiente y, mas en países como los nuestros donde el hambre y la miseria crecen como la hierba. Qué lastima, en vez de construir la mayor riqueza que podamos como es la felicidad de nuestra nación, estamos generando la mayor cantidad de angustia donde la duda en todos los sentidos se desarrolla cada día más. Cuando vemos la movilización de tropas y en las calles la gente angustiadas y otras ingenuamente alegre hablando de guerra, parece mentira que hasta ayer hablábamos de paz, al parecer algunos creen que los conflictos armados son un simple paseo por la violencia, o sea, un desfile militar mas y no se dan cuenta que aunque puedan ser de mediana intensidad los conflictos traen en si su propias desgracias, donde un solo día de combate repercute por años en la sociedades donde se da; es absurdo que hasta ayer libertábamos a pueblos oprimidos y vejados por tiranos, y hoy, protegemos a los opresores y maltratadotes de pueblos. Estoy convencido que un gran número de venezolanos y colombianos no quieren, no desean unas relaciones entre ambas naciones a cañonazos, y menos que nuestras fronteras se tiñan de sangre de ambas partes. Pero si creo que detrás de todo esto hay enormes intereses que azuzan y están a la espera como aves de rapiña para que se de un paso que después no se pueda frenar, ¿quiénes ganan con un conflicto en la región? ¿Cuales serán los mayores beneficios que obtendrían? Ahí estaría el verdadero factor perturbador y casi seguro que le susurran a ambos oído, por que los grandes intereses económicos que mueven al mundo posen dos caras y por ambos lado cobran. |
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