| Declaración universal de los derechos humanos |
|
|
| escrito por Enrique Altazini | |
| martes, 22 de enero de 2008 | |
|
Conciencia ciudadana: Estimados y como siempre muy respetados lectores, en los actuales momentos en que a raíz del decreto de amnistía se ha especulado tanto con el tema de los derechos humanos, he considerado interesante hacer una investigación bibliográfica y compartirla con todos ustedes, pues por mucho que conozcamos sobre el tema, siempre habrá algo nuevo que aprender. Esta compleja situación de los derechos humanos ha adquirido una importancia extraordinaria, pues desde que las Naciones Unidas aprobaran la Declaración Universal de Derechos Humanos hace 50 años, en diciembre de 1948, este conjunto de normas y estándares universalmente reconocidos influyen cada vez más en nuestras relaciones individuales y colectivas, en comunidades y entre naciones. En la actualidad, es casi universal el reconocimiento de que el respeto de los derechos humanos es esencial para el logro sostenible de la paz, el desarrollo y la democracia, las tres prioridades mundiales convenidas. En otras palabras, es esencial que se respeten los derechos de decisión y asociación políticas, de opinión, expresión y cultura; el derecho a no tener miedo y a no sufrir ningún tipo de discriminación o prejuicio; el derecho a no pasar penuria y el derecho al empleo y el bienestar, así como el derecho colectivo al desarrollo. Desde su creación, en 1945, las Naciones Unidas han supervisado la codificación de los derechos humanos, esforzándose denodadamente por transferirlos de la esfera de la orientación ética a la de la obligatoriedad jurídica Ya casi completada su labor normativa en materia de instrumentos internacionales de derechos humanos, las Naciones Unidas concentran ahora esfuerzos y recursos en la aplicación de esa legislación. La Organización trata de hacer que los estados miembros observen dichas normas y trata de promover eficazmente una cultura mundial de los derechos humanos, mediante estrategias prácticas como las siguientes: varios expertos y grupos de trabajo prosiguen la investigación en materia de derechos humanos, estableciendo normas, codificando el contenido, determinando cuáles son los obstáculos que impiden su aplicación y elaborando formas de poner en práctica esos derechos. Las Naciones Unidas siguen reorientando su programa de derechos humanos para responder con más eficacia a los desafíos actuales, ya sean violaciones en gran escala, opresión política sistemática o persistencia de formas más complejas y omnipresentes de discriminación, por ejemplo, las que perjudican el derecho al desarrollo o el derecho a un entorno saludable. Sin embargo, se reconoce, a nivel internacional, que la responsabilidad primordial por la promoción y protección de los derechos humanos recae en los gobiernos. Por esa razón, para fortalecerlos a nivel nacional, las Naciones Unidas han ampliado considerablemente su labor sobre el terreno en la materia. Por conducto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH), que coordina la incorporación de estos a las actividades del sistema entero, la Organización ayuda a los gobiernos y otros colaboradores nacionales e internacionales a promover y protegerlos. El fortalecimiento de los instrumentos internacionales de derechos humanos y la responsabilidad cada vez mayor asumida por particulares y Estados Miembros en esa esfera son pasos decisivos para la aplicación eficaz de las normas de derechos humanos. Todos esos esfuerzos complementarios adelantan y realzan los esfuerzos de las Naciones Unidas por crear una cultura mundial de los derechos humanos. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











