| El país que todos soñamos y queremos |
|
|
| escrito por Enrique Altazini | |
| martes, 27 de noviembre de 2007 | |
|
Desde mi Atalaya: Estimados y como siempre muy queridos y respetados lectores, Venezuela es un país colmado de bellezas y riquezas. Es tierra de gracia como la llamo Colón, razón por la cual considero que todos los venezolanos, y quienes conviven en ella, merecemos el país que todos soñamos y queremos. Un país donde sus gobernantes trabajen con rectitud, probidad y eficiencia, para hacer que su labor beneficie a la sociedad, y los recursos sean invertidos equitativamente en obras de interés colectivo. Un país donde sus políticos sean verdaderos líderes de arraigo popular nato, no unos manipuladores y mercaderes de conciencias. Un país donde sus dirigentes sean en realidad canalizadores de sus inquietudes y necesidades, pues para eso se constituyeron en sus líderes, y se comprometieron a ser sus portavoces. Un país donde sus autoridades gobiernen sin distingo de clases, razas, ideologías políticas o religiosas, derramando sobre ellos toda su capacidad gerencial, su liderazgo y vocación de servicio. Un país donde sus líderes gremiales y políticos sepan sortear las dificultades, conciliar las pasiones, canalizar positivamente las diatribas, y conjugar las mejores voluntades en aras de lograr los mejores objetivos que redunden en beneficio del pueblo y la sociedad en general. Un país donde sus gobernantes representen con dignidad la majestad del poder, sean la cabeza política y administrativa de la comunidad, y garanticen la pulcritud de sus acciones. Un país donde todos vivamos con verdadera integridad moral y social, que todos nos sintamos involucrados y comprometidos con los destinos de la nación, que todos seamos promotores del desarrollo de la misma, engrandeciendo el gentilicio de nuestro pueblo, y dignificando a quienes luchan por engrandecer nuestra patria. Un país donde se reúnan las mejores voluntades, acciones y movimientos políticos-administrativos para lograr la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo. Un país donde todos quienes nos gobiernan, manejen con probidad y ética los dineros públicos, sean equitativos en las inversiones sociales, justos en los gastos del estado, haciendo rendir el erario público en aras de lograr la mayor participación del estado en beneficio de la comunidad. Un país en el cual la comunidad siente que sus gobernantes transitan por el camino de la rectitud, dan buenos ejemplos morales, obran a favor del colectivo, y logran que su acción de gobierno llegue a todos los rincones de la geografía nacional. Un país donde todos nos sintamos comprometidos a cuidar lo que se nos encomiende, a hacer buen uso del patrimonio público, a no usarlo en beneficio propio y de nuestro entorno, a no dejarnos arrastrar por la pasiones negras como la vanidad y la codicia en aras de no ser presa de lo que hasta hoy ha germinado tanto en la administración pública como la privada, y le ha hecho tanto daño tanto a las instituciones como a la colectividad. Ahora saquen ustedes mismos sus propias conclusiones. ¿Tenemos el país que todos queremos? |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











