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En la histórica ciudad de Cumaná, capital del estado Sucre, se encuentra una de las construcciones coloniales más importantes del país: El Castillo de San Antonio de la Eminencia. Es un fortín que aún hoy en día puede visitar en el Cerro Pan de Azúcar en el barrio San Francisco.
Por su estratégica ubicación ofrece una visión amplia del casco central de la ciudad, el Golfo de Cariaco, El Mar Caribe, La Península de Araya, y hasta la Isla de Margarita. Fue declarado Patrimonio Histórico sucrense y es uno de los destinos que no hay que dejar de visitar cuando esté de paso por Cumaná.
El Cerro Pan de Azúcar, en donde se levanta esta imponente estructura, fue el sitial en el que los españoles consideraron sería un lugar clave para proteger a Cumaná de los ataques de piratas y corsarios, que para los siglos XVII y XVIII representaban una amenaza para el resguardo del territorio nacional. Bastó que se viviera en la ciudad el ataque de piratas franceses, para que por mandato de Saavedra, en ese entonces Gobernador de la Provincia de Cumaná, se comenzara a construir el castillo en 1660.
El Castillo de San Antonio de La Eminencia guarda las características arquitectónicas de las fortificaciones del Caribe. La estructura es de una estrella de cuatro puntas, y en cada una de esas esquinas hay un detalle de gran valor por su diseño colonial. En el interior hay dieciséis cañones dispuestos de manera que pudiera proteger las cuatro vertientes de la construcción.
En el exterior hay una especie de defensa con tres cañones, a la cual sólo podía accederse a través de un puente levadizo. En la base hay calabozos, pasadizos y túneles. Hace algunos años se conoció que algunos de estos pasadizos tienen conexión con la Iglesia de Santa Inés y con otros puntos de la ciudad.
En los calabozos fueron recluidas cientos de personas, entre ellas, el General José Antonio Páez, Héroe de la Guerra de Independencia y primer presidente de la República de Venezuela. Fue apresado y acusado de conspiración por órdenes del General José Tadeo Monagas. Páez permaneció preso y en condiciones nefastas, desde 1849 hasta 1850 hasta que fue condenado al exilio.
Amor por lo nuestro
Varios terremotos que se han suscitado a lo largo de los años en la ciudad de Cumaná han deteriorado la arquitectura del castillo. Sólo quedaron escombros luego del terremoto de 1929, que vino acompañado de un fuerte maremoto de grandes olas. El privilegio de tener esta construcción ha llevado a la realización de múltiples trabajos de restauración y conservación, que han devuelto la apariencia que tenía en aquellos años.
Hoy en día existe la Fundación San Antonio de la Eminencia de Cumaná, la cual unificó el castillo, el Museo de Arte Contemporáneo, la Plazoleta y todo el entorno paisajístico, para conformar un maravilloso Complejo Cultural.
La conciencia ciudadana y el interés por parte de autoridades garantizarán la permanencia en el tiempo de este fortín patrimonio de todos los venezolanos. No deje de visitarlo, es un destino turístico del oriente del país que tiene que conocer. |