| La innecesaria reconversión monetaria |
|
|
| escrito por Enrique Altazini | |
| martes, 10 de julio de 2007 | |
|
Desde mi Atalaya: Estimados y como siempre muy queridos y respetados lectores, por más que leo en el portal del BCV e investigo en cuanta web, periódico y revistas que hable sobre el tema, no logro comprender -como común ciudadano- en que carrizo me beneficiará la fulana reconversión monetaria decretada por el gobierno nacional que entrará en vigencia el primero de enero del 2008. Ah! pero en ese ir y venir de lectura e investigación, me he dado cuenta que no solo yo vivo con esa ignorancia acuesta. He conversado con muchos amigos, incluso profesionales de las distintas ramas de la economía, y nadie ha sabido explicarme -al menos en lenguaje cristiano- cual es el beneficio que nos proporcionará el que ahora paguemos una empanada en dos mil bolívares (actuales) y en enero la paguemos en dos bolívares (fuertes) si igualito tendremos que jorobarnos el lomo para ganarnos los churupos, ahora expresados en bolívares fuertes. Dicho en criollo: El mismo negro con diferente cachimbo, porque dicha medida lejos de beneficiar al pueblo -que es lo que uno siempre espera- será un soberano rollo, especialmente para nosotros los comunes ciudadanos, así como para los pequeños comerciantes y prestatarios de servicios, pues el comercio formal, la industria, y la banca -entre otros- trabajan con sistemas administrativos los cuales al hacerles los ajustes correspondientes les facilitaran las operaciones, aunque no se salvaran tampoco de pasar sus malos ratos. Pero el ciudadano común, ese que tiene que sacar cuentas con el coco y los dedos, no le resultara tan fácil como estiman los eruditos de las finanzas públicas y creadores de tal entuerto, que a mi juicio y entender no hace ninguna falta, será un dolor de cabeza para todos, y le causará a la nación un gasto innecesario. Con todo el respeto que se merecen, me gustaría pedirle al Dr. Gastón Parra Luzardo (Presidente del Banco Central de Venezuela) o al Dr. Rodrigo Cabezas (Ministro del Poder Popular para las Finanzas) que explicaran en lenguaje coloquial, -ese que entiende el soberano- cuales son los beneficios que nos traerá a nosotros -el pueblo- esa reconversión monetaria, más allá del ahorro de ceros en las operaciones económicas, pues a la final nuestras cuentas nunca tienen tantos decimales que no podamos manejarlas y necesitemos una reconversión monetaria. Para concluir, como persona de la tercera edad que viví plenamente le época del cobre y la locha, lejos de sentir alegría por volver a la ilusión de lo que fue una época dorada, siento una profunda tristeza, pues estamos regresando a una etapa ya superada hace muchos años, y como dice el dicho: pa´ tras ni para coger impulso. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











