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Conozca el casco histórico de La Asunción la capital de Nueva Esparta |
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escrito por Melissa A. Marín Luis - Fotos y textos
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jueves, 08 de marzo de 2007 |
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 La Asunción guarda tesoros muy preciados por sus pobladores. En esta capital histórica situada a tan sólo diez minutos de Porlamar, se erigen varias construcciones conservadas en el tiempo. La plaza Bolívar es el punto de encuentro de quienes por tradición disfrutan a cualquier hora el paso de la gente, la sombra de los grandes árboles que la bordean y cada cierto tiempo de uno que otro evento cultural.
La iglesia de La Asunción (1609-1621) de tradicional estructura y encantadora apariencia color tierra es muy retratada por los turistas. Frente a ella hay bancos cómodos para sentarse un rato antes de seguir el recorrido hacia el centro comercial artesanal El Güire, el lugar indicado para adquirir artesanías y tomar un café. Al salir del centro le recomendamos rodear la iglesia, admirar los laterales y parte trasera de la misma. A un costado del recinto se sitúa la nueva sede del Instituto de Cultura del Estado Nueva Esparta, contiguo a ésta el Museo Nueva Cádiz, al cruzar la estrecha calle está la Casa de Cultura Monseñor Nicolás E. Navarro, espacios en los que encontrará muestras permanentes e itinerantes que evocan el pasado de esta entidad insular y trabajos más recientes de artistas plásticos de la región.
Justo del otro lado de la plaza, como quien se dirige al centro de la ciudad, encontrará durante el día una señora que vende besos de coco, dulce típico del oriente del país. En otra esquina hay un expendio muy tradicional para hidratarse con alguna bebida bien fría. En otra cuadra cercana, en la vía hacia la ciudad de Juangriego, está el Teatro Santa Lucía, luego encontrará un puente de la época y una pequeña plaza que en horas pico sirve de parada a escolares asuntinos. Si tiene vehículo vale la pena estacionar y caminar un rato, si es turista seguramente le ofrecerán una visita guiada. A los niños les encanta este lugar, pueden jugar y correr con cuidado mientras sus padres se relajan o las parejas se embelezan con la calma que se respira. |