| Ciudades articuladas con perfil humano |
|
|
| escrito por Gerardo Hernández Dávila (*) | |
| viernes, 09 de febrero de 2007 | |
|
Apuntes inmobiliarios El desbordado y anárquico crecimiento de nuestras ciudades ha ido multiplicando en el tiempo complejos problemas que es preciso emprender sin dilaciones ahora que existe predisposición y una matriz de opinión proclive a la búsqueda de soluciones. La anarquía urbana arropa no sólo la falta de viviendas, ni la vulnerabilidad de las casas ubicadas en áreas de alto riesgo ecológico. Es un fenómeno soslayado por décadas que influye directa o indirectamente en la calidad de vida y las expectativas de todos los ciudadanos. Nuestra capital está cada vez más entrampada. El hacinamiento habitacional, el desarrollo urbano descontrolado, los deficientes servicios urbanos, la ocupación de los espacios públicos por la informalidad, la inseguridad de las personas y sus bienes, y la ineficiente y arcaica red vial con la congestión vehicular y el colapso del transporte, sumergen a Caracas en el caos. Lo más grave es que esta anarquía se está multiplicando en las grandes ciudades del interior del país. Por ello hay que apurar el paso y definir las alternativas, porque si hay soluciones. La necesidad de ciudades más integradas y más humanas es un reclamo ciudadano que merece ser abordado con seriedad por encima de las contingencias de orden político. El objetivo no es otro que el de lograr un estándar mínimo de urbanización, que permita mitigar los impactos ambientales, viales, estructurales y los inmensos costos sociales. Los empresarios inmobiliarios hemos insistido en el planteamiento de una Política de Estado integradora, en la cual vivienda y suelo sean un componente, además de educación, salud, trabajo, empleo, seguridad y transporte. El análisis de experiencias internacionales; el conocimiento de autoridades nacionales, regionales y comunales; entidades y empresas relacionadas con los proyectos inmobiliarios de carácter social, de profesionales destacados y del sector académico experto en el tema, ayudará a abordar el desarrollo urbano Dentro de este enfoque integrador resulta necesaria la creación de nuevas poblaciones auto-sustentables (a diferencia de las llamadas ciudades-dormitorio), proyecto que implica un esfuerzo mancomunado entre el Estado, en la dotación de infraestructura vial y de servicios públicos, y el sector privado, con inversiones en la construcción industrializada de viviendas y demás obras civiles, como escuelas, hospitales, teatros, campos deportivos, áreas recreativas y centros comerciales, además de las fuentes de empleo locales que ambos sectores generarán en dichos proyectos. En la vía del tren Caracas-Valles del Tuy, por ejemplo, podrían generarse nuevas poblaciones para atender preferentemente a las familias damnificadas, que aún esperan en albergues, y a las que deben abandonar las áreas inestables de los barrios sujetos a un proceso de rehabilitación que tiene enormes dimensiones. Un censo particular que incluya entre otros, datos sobre núcleos familiares y las profesiones u oficios que están en capacidad de desempeñar, sería un primer paso para determinar tamaño de las poblaciones y la infraestructura en vivienda, comercio e industria que le permitiría la permanencia en el tiempo. El drama habitacional no está focalizado en los sectores que precisan de una nueva vivienda, sino en la masa humana que sobrevive en barrios. La tendencia del déficit habitacional coloca en un 61% al déficit cualitativo (carencia de servicios), mientras que el déficit cuantitativo, de viviendas nuevas, se sitúa en un 39%. Significa que la precariedad urbana y la pobreza marchan de la mano trayendo consigo secuelas que agravan los conflictos sociales debido a la desconexión de esos asentamientos del resto de la ciudad. Es urgente romper este círculo, con gerencia, con creatividad, y en forma mancomunada, incorporado programas de mejoramiento como una vía de solución adecuada, construyendo poblaciones articuladas, y viviendas para el alquiler, dado que un elevado porcentaje de la población no cuenta con los ingresos suficientes para acceder a casas nuevas. La producción lograda en el 2006, de apenas 77.700 soluciones habitacionales, para un total de 215.000 viviendas en 8 años, indica que aparte de elevar la capacidad de construcción se necesita emprender proyectos alternativos. ¡Ojalá la Ley Habilitante los incorpore!
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











