Atlético contra Real Madrid en eliminatoria de altos vuelos

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A imagen de lo que sucedió en la última final de la Liga de Campeones, la eliminatoria de cuartos de final entre los dos equipos de Madrid, Atlético y Real (ida, mañana a las 18h45 GMT), puede convertirse en una batalla que acabe decidiéndose por el juego aéreo.

El pasado mes de mayo, un cabezazo del uruguayo Diego Godín a punto estuvo de darle la primera Copa de Europa al Atlético de Madrid en la final del mes de mayo, en la que Sergio Ramos, con otro testarazo en el descuento del partido, forzó la prórroga en la que el Real Madrid acabó llevándose el título (4-1), el décimo en la historia del club blanco.

Mañana, Godín y Ramos volverán a encontrarse en el Vicente Calderón, en un duelo con sabor a revancha.

El central charrúa, autor también del cabezazo que dio el título de Liga al Atlético en el último partido de la liga pasada en el Camp Nou (1-1 ante Barcelona), suma cuatro goles esta temporada en todas las competiciones y Ramos ha marcado ya seis.

Ambos son especialistas en el juego aéreo y pueden ser determinantes en ambas áreas, pudiendo decidir un partido o una eliminatoria.

El Atlético de Madrid, no obstante, parte con cierta ventaja: suma ya 20 goles en liga a balón parado, el mejor equipo del campeonato en este aspecto del juego y no ha perdido en ninguno de los seis enfrentamientos contra el Real Madrid esta materia, incluida una goleada en la Liga en febrero (4-0).

"Les pasamos por arriba en el derbi, literalmente, en todos los aspectos" destacó Godín tras la histórica goleada, en la que el uruguayo acabó con la nariz rota.

Para dominar el juego aéreo, un equipo no solo debe disponer de excelentes rematadores, sino también con precisos lanzadores capaces de poner balones francos a sus delanteros y fuera del alcance de los defensas.

Y ambos equipos cuentan con excelentes especialistas: Koke y Gabi en el Atlético y Luca Modric y Toni Kroos en el Real.

Gracias a la precisión de sus saques, de córner o falta, estos cuatro jugadores abastecen de precisos centros a sus compañeros, con pases que con frecuencia son medio gol.

Koke y Modrid protagonizarán uno de los duelos de la eliminatoria: ambos mediocentros estuvieron lesionados buena parte del invierno y su ausencia repercutió en el juego de sus respectivos equipos, que encadenaron varios resultados adversos coincidiendo con la baja de estos dos jugadores, claves en el centro del campo.

Koke se lesionó precisamente contra el Real Madrid en febrero y el Atlético sumó una victoria en los seis siguientes partidos.

Por su parte, Modric estuvo ausente durante cuatro meses y medio, regresó a mediados de marzo, y el Real Madrid perdió el liderato en favor del Barcelona durante ese período.

El Atlético parece haber dado un paso más en las jugadas a balón parado y en los últimos partidos, ante Córdoba y Málaga, ha aprovechado dos saques de banda largos de Jesús Gámez para marcar. ¿Será una nueva arma a utilizar contra el Real Madrid?

Sobre el césped del Vicente Calderón, centrarán la atención los dos porteros titulares, Iker Casillas por el Real Madrid y el esloveno Jan Oblak por el Atlético, aunque Miguel Ángel Moyá, de vuelta tras lesión, podría ocupar la meta 'colchonera'.

Aunque la experiencia de Casillas sea inigualable, Oblak también disputó la temporada pasada una final europea con el Benfica. El arquero no pudo erigirse cómo el héroe en una final de Europa League que perdieron los lisboetas ante el Sevilla en la tanda de penales (0-0, 4-2 a penales).

Su aterrizaje en el Atlético no fue cómodo, tanto por el precio pagado por él (16 millones de euros) como por un desafortunado debut ante Olympiakos (derrota 3-2). En las últimas semanas, el esloveno aprovechó la lesión de Moyá y sus buenas actuaciones para imponerse en la meta atlética.

En cuanto a Casillas, el juego aéreo siempre fue su punto débil, pero las buenas paradas que hizo el pasado miércoles en la victoria ante el Rayo Vallecano (2-0) demostraron un buen estado de forma pese a las continuas críticas. "Casillas tiene la piel dura y es un gran profesional", concluyó el viernes su entrenador Carlo Ancelotti.